Los vinos biodinámicos deben mantener una armonía con la naturaleza, con el cultivo, con el productor y la tierra, deben de ser uno y compenetrarse para obtener productos que marquen la calidad del terreno y la peculiaridad de sus viñedos, sin alterarlos.
Este método de agricultura, integra el desarrollo y las relaciones de los suelos, plantas y animales como un sistema auto-sostenible.

Los vinos Biódinamicos parten de la base de tener un solo organismo propio y no de depender de pesticidas, herbicidas o conservantes que no sean naturales.
Su cultivo desde que comienza hasta la vendimia se sigue a través de un calendario biodinámico, que tiene sus raíces en los planetas, proporcionando una fuerte influencia en los crecimientos de las cepas y sus frutos para producir vino, este calendario abarca todo el año de cultivo, donde se indican los días claves de plantación, poda, recogida, incluso los días que no son aptos para recibir tratamiento, dependiendo del producto que se desee cultivar.
Se utilizan fertilizantes verdes y naturales, como estiércol, abono orgánico, que proporcionan nutrientes naturales a la vid y da fuerza para proteger de plagas y enfermedades.
Cuando se consume un vino donde su desarrollo y cultivo a sido biodinámico, se estará degustando un producto donde se ha respetado el cultivo, la materia prima y el medio ambiente. Esto no quiere decir que el resto de vinos sean mejores o peores, si no que han desarrollado otra técnica y desarrollo del producto distintas.
Vinos naturales o ecológicos.
Los vinos procedentes de cultivos ecológicos o natural son los vinos donde la uva no ha sido alterada ni desechada nada, sin productos químicos ni levaduras secas activas.
Últimamente en el mercado nos encontramos con productos llamados ecológicos, donde el consumidor puede distinguir unos productos de otros. Estos vinos han sido certificados y analizados, observando la ausencia de agentes añadidos y quedando prohibidos los abonos naturales.
Un vino ecológico debe de seguir los pasos de:
Una viticultura ecológica.
Una vinificación sin SO2 (dióxido de azufre).
Una conservación y embotellado del vino sin tratamientos.
Estos vinos incluyen una serie de etiquetas que marcan el producto como ecológico a nivel Europeo.