Universidad de Sevilla, Enología.
Científicos de la Universidad de Sevilla, concretamente el equipo de Color y Calidad de Alimentos, han desarrollado una nueva tecnología para saber de una manera simple, rápida y eficaz, el estado de madurez de las pepitas de las uvas y en definitiva de la propia uva.
La tecnología desarrollada se basa en un software de creación propia acompañado de unas técnicas de análisis digital de imágenes, con ello bien conjugado se consigue obtener unos resultados 100% exactos del nivel de maduración fenólico que puede tener la pepita de la uva.
Una eterna guerra entre enólogos y viticultores sobre el momento decisivo de la vendimia puede verse paralizada y solucionada por esta nueva y avanzada tecnología.
El avance desarrollado por la Universidad de Sevilla, consiste en realizar una fotografía de alta resolución y calidad, procesarla mediante un ojo digital en 3D y un software único y protegido por la Universidad de Sevilla en el registro de la Propiedad Intelectual, que analizará las imágenes y tratará la información recogida a través de la fotografía e irá correlacionando dicha información con la base de datos recogida durante todos los análisis realizados previamente en laboratorio por este equipo de investigadores comandado por Francisco José Heredia.
Puede ser uno de los adelantos más importantes de los últimos años en el mundo del vino ya que abre una puerta antes casi inaccesible para los enólogos, ya que anteriormente la única manera de averiguar el estado de maduración de la semilla de la uva, era realizando catas a pie de campo.
La gran importancia de este adelanto puede llegar a ser algo imprescindible en las bodegas del futuro y presente en las mejores producciones de vinos del mundo, sobre todo en zonas cálidas, dónde la uva tarda más en llegar a su momento óptimo de maduración total y en ocasiones la vendimiada se realiza antes de tiempo.
Si la maduración de la semilla llega a bodega con un 100% de maduración asegurada, la semilla tendrá un comportamiento parecido a la madera, más leñoso, que no da una astringencia verde y que facilitará la estabilización final del color del vino. Esto puede ser una ayuda inmensa a la hora de decidir si el vino debe realizar algún tipo de Crianza o no.
La obtención de vinos de mayor calidad se verá aumentada, esto supone un adelanto muy importante para los enólogos, productores y elaboradores de vino y que se encontrará accesible para empresas y organismos públicos.
Ya se han interesado zonas vitivinícolas como la del sur de Francia y del norte de España.
Todo este proyecto ha llevado mucho tiempo el conseguirlo para así obtener unos resultados claros y fiables 100%. Para conseguir llevar a cabo este proyecto, se han realizado multitud de pruebas, análisis químicos muy profundos, cromatografía liquida de alta eficacia, espectropía infrarroja y otras técnicas relacionadas con la cromatografía triestímulo y análisis digital de imágenes. Esta tecnología puede trasladarse a multitud de alimentos y ayudar a productores y agricultores a conseguir un producto de máxima calidad.